La amistad exige dedicación. En otras palabras, el buen amigo es el que se preocupa de verdad por uno. Pero el sentimiento debe ser mutuo; se requiere esfuerzo y sacrificio de las dos partes. Aun así, vale la pena. Pregúntese: “¿Estoy dispuesto a dar de mí, de mi tiempo y de mis recursos a mis amigos?”. Recuerde que para conseguir un buen amigo, primero hay que ser un buen amigo.
VERDADEROS AMIGOS
“Así como quieren que los hombres les hagan a ustedes, háganles de igual manera a ellos.”(Lucas 6:31, 38.)
Con estas palabras, Jesús recomienda que seamos generosos. Si estamos dispuestos a ayudar a nuestros amigos desinteresadamente, lo natural es que ellos se sientan atraídos a nosotros.